Las cortinas plegables de aluminio, son sistemas permanentes instalados en exteriores sobre ventanas, puertas o accesos. Están fabricados con perfiles de aluminio que se pliegan en acordeón cuando están abiertas y se extienden para cubrir completamente la abertura en caso de tormenta. Gracias a su sólido diseño de perfiles interconectados y rieles superiores e inferiores, se consideran altamente resistentes, incluso frente a huracanes categoría 5. Cuando se pliegan, ofrecen un oscurecimiento cercano al 90 %, pues las ligeras ranuras entre las lamas y mecanismos de bloqueo lateral permiten el paso mínimo de luz, combinando protección con privacidad.

Como son sistemas diseñados para actuar de inmediato ante una amenaza, es común que se mantengan cerrados durante toda la temporada de huracanes o cuando las condiciones climáticas lo requieren. Aunque no usan motores, se despliegan en segundos (aproximadamente 2 minutos por abertura) y requieren acción manual para cerrarlas y asegurarlas. Técnicamente, están disponibles en medidas personalizadas, pero suelen limitarse a 3 m de altura y 4 m de ancho por panel o sección, debido a restricciones de transporte, instalación y capacidad estructural del sistema.



El mantenimiento es fundamental: se aconseja realizar una limpieza y lubricación de rieles, bisagras y zonas de fricción cada 6 meses, preferentemente con lubricante de silicona. Además, se inspeccionan anclajes y cerraduras para asegurar su operatividad cuando se necesiten.