Las cortinas enrollables de aluminio diseñadas para ofrecer protección contra huracanes de categoría 5 están fabricadas con lamas de aluminio robusto, resistente a impactos y a la corrosión; muchas de ellas incluyen un recubrimiento en polvo especialmente pensado para soportar ambientes salinos sin deteriorarse. Su uso implica que deben mantenerse siempre desplegadas durante eventos severos no son temporales como las cubiertas de madera o acero, lo que significa que permanecen firmemente cerradas durante todo el paso del huracán . Además, gracias a su sistema de cierre hermético, llegan a oscurecer el interior al 100 %, bloqueando por completo la entrada de luz, similar al rendimiento de los sistemas de blackout más avanzados

Estas cortinas suelen fabricarse a medida, pero en la práctica tienen una limitación técnica: una altura máxima de aproximadamente 3 metros y un ancho aproximado de 4 metros, debido a la resistencia estructural de los perfiles, la capacidad de los motores (si son automatizadas) y los sistemas de guiado . Dentro de esas dimensiones, ofrecen una protección completa y segura.



En cuanto al mantenimiento, para asegurar su óptimo funcionamiento y preservar sus propiedades de resistencia, se recomienda una revisión semestral. Durante estas visitas técnicas se limpia el riel y las lamas, se engrasarán los componentes móviles (con lubricantes de silicona, por ejemplo) y se verificarán los anclajes e integridad estructural. Este mantenimiento periódico es esencial para evitar corrosión, acumulación de salitre u obstrucciones que puedan comprometer la operatividad del sistema